Fiestas Criollas

 

Carreras camperas

Se concierta la carrera entre dos animales para tal día y hora, en tal lugar o tal cancha.
Antiguamente se depositaba el dinero de la apuesta donde se estipulaba: Peso, tiro - o sea distancia -, manera de largar, -
a salir de adentro, a salir de ajuera, a salir como se vaya, libre de pata -.

Una carrera venía a ser, para los gauchos de antaño, una reunión de sociedad donde se juntaban hombres de todos lados, en un radio de 15 o 20 leguas a la redonda.

Hubo también carreras de resistencia, pues supieron correrse 2.000, 5.000 o 10.000 metros de distancia, por medio de campo crudo, es decir, entre distintos pastizales que puede tener el campo. Algunas de ellas fueron prohibidas por el año 1865 más o menos.

Las carreras cuadreras se corrían antiguamente por cuadras, no por metros, como hoy en día. La carrera de resistencia era generalmente de caurenta cuadras.

Corrida de sortijas

Este juego es otra diversión criolla, que fue traído por los conquistadores españoles, y ha perdurado hasta nuestros días.
Consiste en pasar a caballo, bajo un marco de madera del que pende, apenas atada, una sortija. A toda carrera de su caballo el jinete, debe sacar la sortija embocándola con un palito. Si lo logra recibe un premio y el aplauso del público.

 

 

Carreras de mochila

La mochila, en cambio, se corría entre varios caballos, pero siempre en una cancha y con todas las formalidades propias de las otras carreras. En Buenos Aires se llamaban pollas.

El Pato

Juego de a caballo muy antiguo que prohibió Rosas y que ahora modernizado se practica de una manera mucho menos brutal. Es una prueba de fuerza y destreza que mucho gusta a la gente de campo.

Originalmente era una pato metido hasta el pescuezo en una bolsa de cuero vistosamente adornada. El constituía la prenda del jinete más esforzado.
Formaban dos o cuatro cuadrillas, cada una de las cuales tenía señalado un apostadero a una media legua del punto de partida, que venía a quedar en el centro.
Se amarraban en el cuello del saco de cuero, según el número de cuadrillas que entraran en la competencia, dos o cuatro fuertes cuerdas cuyos cabos asían sendos jinetes, que se daban la espalda si eran dos o se ponían en cruz si eran cuatro, casi juntas las ancas de los caballos y sosteniendo en alto las riendas a fin de que todos pudiesen ver que no contaban con otro apoyo que su asiento y los estribos.

 A una señal, tiraban metiendo espuelas. El que lograba arrancar el saco, salía perseguido por la cuadrilla o cuadrillas opuestas, las que, disputándole la presa, trataban de tomar uno de los cabos para arrebatársela. Debía llevarla inmune hasta su respectivo apostadero, donde era recibido entre entusiastas aclamaciones de hombres y mujeres. Nunca pasaban estas diversiones bárbaro-caballerescas sin que hubiese que lamentar fracturas de brazos y piernas y golpes tremendos, acabando ordinariamente a tiros y cuchilladas. Estas fueron las razones por las cuales una y otra vez fueron prohibidas por la autoridad pública.
El pato en cuestión fue reemplazo posteriormente por una pelota con manijas.

La polca de la silla

Otro juego de la campaña, que en nuestros días suele practicarse, es el llamado la polca de la silla. Consiste dicho juego en reunirse varios hombres de a caballo, formando un redondel en torno a un número dado de sillas; si son siete hombres, seis sillas; seis hombres, cinco sillas, etc. Subidos a sus respectivos caballos, comienzan a galopar en circulo al compás de una música; ésta cesa de improviso y los paisanos, desmontando, deben sentarse rápidamente en una silla; el que queda parado se retira con una silla. El juego se continúa de esta suerte hasta quedar dos paisanos y una sola silla.

La diversión de la polca de la silla concite en los graciosos episodios de subir, bajar y correr por una silla para sentarse que llevan a cabo los paisanos, con la particularidad de haber siempre una silla menos que el número de jinetes concurrentes.

En las fiestas campestres de la actualidad se ha visto realizar con entusiasmo.

Jineteada

La jineteada es una fiesta de campo donde el gaucho luce sus habilidades y coraje subiendo potros o reservados.
Según la cantidad de prendas que se le ponga al caballo existen tres tipos: clinas limpias - bastos y encimera - grupa.


Bastos y encimera


Clinas limpias


Grupa


Entrevero de Tropillas

Es un entretenimiento gaucho que consiste  en reunir todos los caballos  de varias tropillas de modo tal que queden mezclados y lograr agruparlos de la manera más rápida posible.

Para ello se necesita hacer gala de las actitudes de la yegua madrina para lograr su propósito.