Botas de Potro

 

Una de las prendas que más uso el gaucho y que el mismo se confeccionaba fue la bota de potro. Las alpargatas existían, ya que fue traída por los españoles desde un principio y se usaron mucho; pero era necesario tener dinero para adquirirla y sabemos, que nuestro gaucho podía tener muchas cosas, pero dinero muy poco o ninguno por momentos, y las alpargatas duraban poco y era necesario reponerlas. Nuestro gaucho, hombre ingenioso, pronto ideó como calzarse sin gasto, ya que el material que necesitaba era lo que entonces más abundaba en los campos que recorría a diario: caballos.  

Bota de potro y su forma de confeccionarla

Se saca de la pata de un potro o potrillo o vaca en última instancia. Se corta en redondo el cuero a la altura de la corva y el nudo y se lo despega tirando. Para despegar la parte que corresponde a la canilla se coloca en medio una soga “de a dos”, con el rebenque u otro objeto similar, “haciendo torniquete”. Haciendo girar esa ceñidura, se consigue despegar el cuero.  Sacando el cuero se da vuelta quedando el interior hacia fuera; se mete una tabla dentro y se procede al descarne. Se debe dejar más gruesa la parte de atrás y los costados del garrón, destinados a servir de “suela”.

Algunos las soban antes de que se sequen del todo, pues sobarlas es una tarea muy importante para conseguir una bota blanda, flexible como un guante. Sobadas en leche, adquieren además de blandura, una blancura especial. Estas botas pueden ser peludas o lonjeadas, es decir conservando o no el pelo. De conservar el pelo, quedan muy vistosas si la pata del animal del que se sacó el cuero tenía manchas iguales. 
Bien sobada, se les da formas usándolas. La punta (o boca) se dejaba abierta si el paisano estriba “entre los dedos”. De esta “bota abierta” se conocen dos formas: la que sólo deja los dedos afuera y la de “medio pie”, la que, como su denominación indica, deja casi la mitad del pie a la vista.  
A veces, se cierra la boca de la bota, cosiéndola hacia adentro, dándole la forma del pie; o de lo contrario, se moja la punta y se dobla hacia arriba o hacia abajo, se ata fuertemente a la altura de los dos mayores; una vez amoldada al pie, se hace una costura pequeña. 

Modelos de Botas
Antiguamente se llegaba a sacrificar dos animales para obtener un par de botas iguales. 
Había quien las usaba cortas de cañas; otros la cortaban muchos más largas para luego, al colocárselas, dar vuelta la parte alta. A esto la llamaban “bota con delantal”. También solían cortar esos flecos en tiritas, dándoles una vistosa forma: la llamada “delantal con flecos”. Si estos dos últimos tipos de botas serán con el pelo hacia fuera, la vuelta o delantal quedaba blanco por ser la zona lonjeada.